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Testimonios

Yo vengo al taller para ayudarme a mí misma y aprender a compartir.
- Susana.43.


Me enteré por la tv de Bs. As.La risa me benefició en forma integral.
- Débora, 51 de Salta.


En los momentos no muy lindos recurrí a mi cuaderno de notas del taller, y al releerlo me ayudó mucho. También traté de recordar las fantasías y los cuentos.
- Marcela, 32


Por primera vez llegué a este taller el año pasado, invitada por una colega, ya que estaba pasando un mal momento de depresión y la verdad es que me ayudó mucho, como aclarar cosas que creía tener claro y no era así.
- Andrea, 47 años.


He venido y vuelvo porque busco la alegría de vivir.
- Cecilia.


He comenzado a cuidar de mi mismo.


Vengo para tratar de modificar ciertas conductas. Creía que en mi vida estaba todo bien y ahora me doy cuenta que no. Se me movieron todas las estructuras.
- María, 40 años.


Me ayudó muchísimo venir a este taller, venía muy depresiva  y ahora soy otra; todo me divierte, disfruto lo bueno que me brinda la vida y olvido lo demás.
Hay paz  en mi corazón y en mi mente. Decirle gracias es poco.
- Dora, 71 años.


Vengo porque necesito reír.


Dejó de dolerme mi sacro. Tengo mejor ánimo. Tengo más ganas de dormir
- Liliana, 38 años.


Solamente he asistido 3 veces hasta ahora y me siento con mayor alegría; afronto la semana con mayor positividad. Puedo expresarme mejor y extraer lo bueno de todo lo que sucede
- Ana, 30 años.


Busco paz y alegría.
- Rafael, 45 años.


He tomado contacto con una parte de mí muy dormida, la alegría.
Mi cara cambio, mis gestos ya no los siento duros.
Noté que la gente me mima y descubro que sin darme cuenta estoy sonriendo.
Saludo a las personas con más alegría y tiendo a dar más optimismo.
Antes no reía nunca y no encontraba motivos para hacerlo. Siempre había una razón para estar triste.
Siento liberación interior y agradezco a Dios que puso a este grupo en mi camino.
En resumen, he recuperado más la alegría de vivir, y muchos temores y fantasmas se esfumaron.                                  
- Rosita


Hace tres años que vengo, noté que he mejorado mucho en mi autoestima, que tengo menor depresión y me enfermo menos.
- Dama, 54 años.


Desde que vengo (un año) aprendí a reírme hasta de mí misma y de mis propios problemas.
- Susana.


Desde que vengo al taller (un año), duermo relajadamente. Sufría de insomnio.
- Rosa


Me gusta este taller vivencial, porque los temas se  tratan desde lo positivo y constructivo.
Me encanta la hora del cuento.
Me hace sentir muy bien y trato de no faltar.
Gracias y felicitaciones a la licenciada.


No me sale la risa fuerte. Con la sola sonrisa, mientras ríen los otros, siento una liberación. Entran en actividad músculos de la base del cráneo.
Se ponen en movimiento zonas del cuerpo dormidas.
- Silvina Sarmiento.


No me enojo tanto porque gracias a la risa cambio mi mal humor por una carcajada.
- Gladys Gazzoni, Monte Cristo, Córdoba.


Mi capacidad respiratoria se ha incrementado; y se ha tonificado el diafragma y los músculos del abdomen.
Mejoró mi relación y comunicación con mi familia, al aplicar las pautas que se leen al comienzo.
Encontré un grupo de amigos geniales.
-(de Villa María) Córdoba. Arg.


Agradezco al taller de la risa por ayudar a mi autoestima. Conocí a buena gente que curó mi soledad, porque la familia o amigos del entorno no se dan cuenta de lo que nos pasa.
Gracias, mil gracias.
- Mary Gerez


En un año de experiencia en el Taller puedo afirmar que ha mjorado mi humor.
La parte teórica me ayudó a comprender muchas situaciones.
- Gloria


Vengo desde principio de año y la verdad es que estoy muy enganchado con el Taller.
Me gusta mucho la profundidad de los temas y en lo personal me ha servido para ver la vida desde otra óptica, sin problematizarme tanto por las cosas.
Estoy más tranquilo y alegre.
- Roberto


Me ayudó  y me ayuda a comprender a mis semejantes y sobretodo a mis seres queridos, a quienes les he contado el sentido del taller, lo que se dice y hace, los temas, las experiencias y han entendido y aprendido. Les ha servido en varias circunstancias de la vida.
Siento que me ha sido de mucho provecho. No podría dejar de reír nunca. Me ha hecho muy bien.
Gracias, gracias!
- María Ester.


Me río el doble y lo más importante es que me amargo la mitad. No dramatizo y puedo reírme de mí.
- Consuelo.


Me cambió el carácter y la forma de pensar, me río siempre. Vengo a compartir y a reírme.
- Esther.


Mi carga o “mochila de vida” ha sido más liviana gracias a la risa.
-Emir, 39 años.


Me siento más optimista en lo personal. Más seguro, lleno de vida. El taller me ha cambiado la vida en todo sentido.
- José Luis


Vine con bastante regularidad desde hace 3 años atrás. El primer día escuché  el testimonio de una señora que al tercer taller casi había revertido el pánico... ¡Qué esperanza y qué alivio! Continué asistiendo aquí. Nunca hice nunguna terapia psicológica, de a poco tomé seguridad, combatí las fobias y aplico las herramietos de las que dispongo para tener una mejor calidad de vida (en lo posible) .
Muy agradecida.
- Ferraris.


El taller de la alegría es un “cable a tierra”
- Eloísa, 72 años.


Superé pesadillas que me despertaban gritando (verdaderos estados de pánico), gracias a los trabajos de relajación.
- Jorge.


Asistí al “taller de la alegría” porque quería conocer de qué se trataba. Me ha hecho sentir muy bien, ha mejorado mi estado de ánimo y en los momentos  que paso aquí estoy muy alegre y no tengo o no siento dolores.
-Blanca Olmedo.


Hoy elijo cada acción de mi día. Elijo levantarme de buen humor, reír, compartir y amar.
- Edith


El Taller me revitaliza, me da paz y armonía, claridad para emprender mis metas y alivia mis dolores de cabeza.
- Cristina Benitez.


He venido cuatro veces al taller y me he sentido muy bien, he aprendido a reírme con mayor facilidad. Además conozco algo de la Gestalt.
- Graciela.


Mi vida cambió del día a la noche. Perdí mi sonrisa y la recuperé, no dormía  y estaba siempre nerviosa.
Con el taller de autoestima fue como una liberación, aprendí a quererme.
- Delia.


Con el juego de imaginación aprendí a guardar en una cajita un problema puntual: una tristeza, o angustia, alguna preocupación. Y dejo la cajita ahí, en algún lugar y me despreocupo. Así me desenchufo y puedo disfrutar lo del momento, sola o con alguien.
-  Silvina.


“Graciela borda con la imaginación cuando por las noches no puede dormir. Con los ojos cerrados inventa los hilos de colores y comienza a bordar una flor, antes de terminar el primer pétalo, dice, se queda dormida”.


“Norma, para conciliar el sueño, viaja en globo aerostático, y siempre en pleno vuelo se duerme. Por eso decidió suplantar el somnífero por la imaginación, además, es gratis, dice”.


Alicia cuenta que cuando se dispone a descansar, se va a su hamaca que tiene en una isla, y duerme en cuanto se apoya en ella.


Gracias al taller superé la migraña, que sufría como promedio anual, treinta días, un mes al año, en una habitación oscura, no aguantaba ruídos, ni la luz. Ahora vengo a reírme y a disfrutar con la gente del taller. Mejoré mi relación con mi familia.
- Hugo.


Trabajo doce horas diarias, no tengo tiempo para sociales, pero desde que frecuento el taller mi humor cotidiano ha cambiado muchísimo. Tengo temas de conversación, cuentos, chistes, canto todo el día, me siento muy bien.
Traje invitadas unas amigas y se engancharon como yo. Acá nos sentimos “contenidas”, es un encuentro maravilloso y muy emotivo.
Mi vida social y mi esclavitud de trabajo se ven contrarrestadas, casi equilibradas.
Vengo y porque me gusta y veo que me hace bien, “aprendo mucho”.
Y a mi mamá y los que se engancharon, también.
- Silvana Santín. Córdoba.


Concurro al taller para compartir y revivir, y espero ansioso la próxima semana.
- Agustín


Ví la gacetilla del taller y el título “Risa y autoestima” me gustó. Cuando vine me gustó porque aprendí sobre los mandatos negativos ( y yo era culpable de darles mandatos negativos a mis hermanitos, o sea, los cargaba mucho.)
También me gustó la terapia de la Risa , ahora trato de disfrutar más las cosas cotidianas.
Y el Relax es muy bueno para mi estrés.
-Diego. 24 años.


Vine porque no me reía nada, he sido muy alegre y hace cuatro martes que vengo y me ha hecho muy bien.
- Eugenia. 54 años.


Vengo al taller de autoestima porque considero que ayuda a conocerse a uno mismo, nuestras maneras muy rígidas de tomar actitudes antes de las consecuencias.
- Nora. 51.


Quiero recuperar mi deseo de reír. Tengo miedo a la soledad, vivo el síndrome del nido vacío y la depresión me tira a la cama. Tengo ganas de superar este estado.
- Liliana. 66


Me resulta muy beneficioso el taller. A través de la risa transmuto estados emocionales negativos. Gracias por todo.
- Julieta


Me hizo comprender el valor de la autoestima. Volví a reir; me había olvidado.
Me hizo bien la compañía, el amor de los otros. Me gusta el espacio del chiste, me divierte.
- Ana María. 55


-Me encantan las cosas positivas del taller, es un ejemplo. Siempre me agradó la risa y tuve miedo de no reir más cuando falleció mi hijito. Ante esta situación ahora, mi mejor acto de amor es reir.
- Victoria. 67


Mi inquietud es crecer, superar mis miedos. Soy tímida.
- Micaela. 49


No me gustó al principio el tema, pero cuando enseguida se intercaló la risa entre párrafo y párrafo, me encantó; no sabía que un tema difícil, horrible como la depresión podía desarrollarse en forma divertida. Al principio la gente se aplastó y enseguida con la risa empezó como a expandirse. Es una forma muy original de dar un tema nada atractivo.
- Gabriel. 25.


Me lo recomendaron. Quiero mejorar mi autoconocimiento y las relaciones interpersonales.
- Elvira. 36


Estoy acá porque ya no tenía de qué reirme. Veo ahora todo diferente.
- Ana. 43.


Tengo miedo de transformarme en un negativo. La risa me cambia el ánimo  y los temas de autoconocimiento me permiten ver en forma positiva las adversidades.
- Daniel. 58.


Me beneficio mucho; las presiones, la falta de reconocimiento y las críticas negativas del entorno minan la autoestima.
- Fernando. 33.


Estoy muy triste por eso vengo al taller. Necesito compartir con otra gente y la risa me cambia el ánimo por dos o tres días, y espero el otro martes para reirme como nos reímos en el taller acá.
- Sebastián. 67


Quiero tener más alegría y acá puedo soltar la risa que tengo apagada. Por lo menos ya me levanto con mejor humor y ya no me parece tan inclemente el comienzo de cada semana.
- Roberto. 39


Me ayuda a enfocar las situaciones desde una óptica más amplia. Aprendí a reír con más frecuencia, a tener más apertura.
Aprendí que no debo enojarme para conseguir lo que quiero, sino que con firmeza de espíritu y calma puedo llegar más lejos y mejor en mis propósitos.
- Nora. 51


Estoy muy bien porque he logrado mucho con el taller. Acepto ahora con paciencia lo no tan bueno de la vida, comprendo que las cosas se logran con mucho amor, y esto se consigue con la alegría de vivir.
- María. 75


Me beneficio más de lo que esperaba, vivía resfriado, hace tres años que vengo y no me he resfriado. Tenía un catarro crónico y en invierno me daban esos jarabes, que casi me vuelvo adicto por el agradable sabor que tienen, cuando empecé con dosis altas de risa rápidamente se desprendió el catarro, me limpió los bronquios de esa acumulación de secreciones viejas, me acordé que años atrás me indicaron natación por lo mismo, las pocas veces que pude ir, ese ejercicio de nadar todo el tiempo me limpió los bronquios, ahora que descubrí que la carcajada produce el mismo efecto siento felicidad, porque reír es gratis, fácil y eficaz, me impactó que la risa fuera tan importante para el cuerpo.
- Francisco. 61


Me gusta la buena onda del taller, parece gente de otro sector de la sociedad y no con la que me codeo diariamente, después vi gente que conozco y me dí cuenta que el clima y la buena onda contagian como lo más negativo de todas las cosas. Decidí vivir mejor, todo lo que aprendo en el taller lo llevo a mi vida. Ahora es otra cosa.
- Fernando.45


Me interesa mucho el tema de la risa. Quiero aprender a reírme y a instalar la risa en mi vida con los demás. Me di cuenta que es mejor reír que enojarse.
- Miguel. 41


En este taller se dan temas que me ayudan al crecimiento y superacioón personal.
- Mario. 53


Estoy mejorando la autoestima, aprendo a vencer los miedos y estoy recuprerando la risa.
- Silvia. 47



No me enojo tanto ya, me voy liberando de sentimientos feos que vivo después de enojarme con personas que quiero.
- Elisa. 46


Se que es un taller para fortalecer la autoestima, quiero incorporar la risa que hace tiempo no la tuve en cuenta, me enojaba mucho cuando otros se reían, me parecía que perdían el tiempo tontamente mientras yo corría con mil obligaciones, que me hacían sentir una persona seria e importante.
Ahora veo un amanecer diferente, se me pateó el tablero y las cosas no son siempre como uno cree. Toda esa gente que asiste a los talleres no puede hacerlo por pasar el tiempo sino por un provecho personal.
Tendré que aprender a reacomodar mis puntos de vista, y es emocionante porque lo siento altamente liberador. Ahora disfruto con mis seres más cercanos.
- Alejandro. 50


Me hace bien venir. Soy tímida y divorciada. Muy sola. Gracias por este espacio.
- Vanesa. 57



Poder perdonar. Estando mi mamá muy deprimida y después falleció porque tenía 88 años yo vine aquí para comprender a una tía qe le hablaba mal de mí y de mi hermano y sobrino. A lo mejor es costumbre, pero no lo visité hace un año.


Vengo a “volver” a reírme. ¡Gracias! Un beso.
- Juany


Vine a aprender a vencer mis miedos y desconfianzas.

Esta es la segunda vez que vengo, pero de todas maneras la primera me ha servido para estar mas tranquila y físicamente hago mis actividades con más ánimo.
- Liliana.


Mi objetivo con este taller es lograr sentirme mejor y encontrar el equilibrio deseado.


Espero encontrarle sentido a mi vida o una brújula que me guíe para saber a donde ir.


Vengo para aprender a vivir, con entusiasmo, alegría. Aprender a quererme para querer a los demás.


Quiero reconstrír mi autoestima y conseguir alegría y paz.


Me cuesta enfrentar cada día con mi tristeza, no me siento bien porque todo lo que digo esta mal para mi familia y todo lo que ellos me dicen me causa rechazo.
- María


Vine para compartir un momento agradable.
- Violeta, 60 años.


Vine a este taller porque estaba con muchos miedos. Doy gracias poque estoy encontrando el camino de la confianza.
Gracias, gracias!
- Anita


Necesito mucho amor, afecto y reír, a pesar de que parezco una persona alegre.
- María


Vengo a tratar de resolver la angustia que me produjo la viudez.
- Silvia, 57 años.


Es la primera vez que vengo. Espero adquirir nuevos aprendizajes que me ayuden espiritualmente.


No conozco nada del taller. Espero poder ejercitarme para recuperar la alegría.


Espero lograr no ser tan dependiente de los demás, pues siempre pido aprobación para lo que hago.
Me gustaría poder acpetar a los demás como son y vencer la susceptibilidad.


Me enteré de la existencia del Taller por medio de Radio María. Me interesó la idea de que se pudiera construír soluciones entre todos.
Espero conocerme mejor, mejorar conceptos equivocados que tal vez tengo acerca de mí.


Siempre me retiro  de estos encuentros muy contenta. A veces estoy algo cansada pero jamás me arrepiento de haber  hecho el esfuerzo: me revitaliza



La experiencia adquirida en estas reuniones me sirvió para haber aliviado  culpas que traía desde hacía un año.
Muchas gracias.


Encontré un modo de comunicarme conmigo misma y  con los demás a través del humor.


Me ayudó mucho; extrañaba volver a empezar. Me sirvió para  vivir felíz  y dalre menos  importancia a cosas banales.
- Nelly Gualdera.


Me pareció hermosa la apertura y comunicación que hay en el taller.


El año pasado concurrí por primera vez al Taller. Al finalizar el año, tuve la experiencia de reírme más, de saber reírme de mí misma.
Aprendí a detectar que estaba en un estado depresivo y que todo pasa...


El año pasado tuve la gran oportunidad de asistir a este taller. Me pareció muy completo ya que aborda distintas temáticas  a nivel personal.
Me gustaría que se sigan profundizando todas las problemáticas que el ser humano  se plantea, debido a que la psicología como ciencia social me interesa muchísimo.



 


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