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Edición Nº 27 - Año I - 2004 (Fragmento)
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ESTADOS DE ANIMO:
EL ANIMO ALEGRE . EL ANIMO FESTIVO. EL ANIMO TRISTE.

Desde la mirada del Prof. Dr. Lersch. Su obra: La estructura de la personalidad.

Un rasgo característico de la obra es la importancia básica que adquieren los conocimientos de psicología aplicada. Singularmente de psicopatología. Representa una excelente introducción a la psicología médica.

ANIMO ALEGRE
El ánimo alegre, también llamado la jovialidad.

Mörike, describe la capacidad de gozo y contento del ánimo alegre, en su poesía "A mi primo:

"Primo querido!. Es una de esas naturalezas afables a las que yo llamo chalecos de verano, porque tienen algo de solar en su manera de ser".

El ánimo alegre tiene la capacidad placentera, que le es propia, que acepta como valores las cosas más simples de la vida cotidiana. Sabe disfrutar de ellas.

Cuando se dice que la cara de una persona se ilumina, se quiere indicar con ello que ha pasado del estado sombrío de tristeza, a la claridad de la jovialidad.

Por eso, se dice que es luminoso el de ánimo alegre, de temple alegre, se conduce con soltura, toma las cosas difíciles sin tanta preocupación. Está libre de la tensión y de la presión externa que otros viven como carga de la existencia.

Quienes viven preocupados y ansiosos por lo cotidiano no pueden experimentar este tipo de alegría.

La postura de la jovialidad apunta al tiempo presente, al que vive intensamente, sin preocuparse demasiado por el futuro desconocido. Vive con sosiego interior como una actitud mental.

Del ánimo alegre puede decirse lo mismo que Nietzsche dijo de la felicidad:

"Quien no sea capaz.... de sentarse a la orilla del tiempo,

quien no pueda sostenerse en un punto sin vértigo ni miedo,

ése nunca sabrá lo que es la felicidad,

y lo que todavía es peor,

nunca hará nada que haga feliz a los demás."

En la alegría la vitalidad se siente, se vive, genera el bienestar que hace posible disfrutar el momento actual. Este estado alegre influye de forma decisiva en la totalidad de la persona, y sobre la actitud frente a la vida y el mundo. Lo vive como algo cotidiano y familiar, algo que le es propio, que llena su espacio vital y le da impulso y sentido a sus aspiraciones.

Se siente contento (contenido) por sus cosas, tiende a valorar lo cotidiano y se enriquece interiormente con lo que le toca vivir. Le es propia la capacidad placentera.

Es sociable, con actitudes mentales positivas hacia los demás, con sentimientos de benevolencia. Emite buena onda que los demás perciben. No le atraen las actitudes negativas de su entorno.

Siente que lleva adentro la alegría y la expande hacia afuera. Su interior tiene claridad y colorido que es delatado por el lenguaje corporal que habla de ello. Se detecta en él una gracia especial. No necesita del mundo exterior para sentirse bien y conservar el buen humor. Al contrario, no lo necesita para estar bien; donde va transporta consigo la alegría interior y la irradia. Es su sentimiento vital, y se traduce como una actitud mental, una postura frente a la vida.

Es él quien obsequia al mundo con su particular modo de ser.

Tiene profundidad interior y recogimiento. No se dispersa hacia afuera. Se apoya en su fortaleza propia.

Desde la profundidad de su sentimiento vital se asoma y mira el presente que vive. Y todo lo que abarca con su mirada queda sumergido en la luz y en la atmósfera de su estado de ánimo. En su interior habita la serenidad y la calma. Sabe ser íntimo, callado, y concentrado, se complace en las cosas y la gente en lugar se servirse de ello.

Como bienhumorado muestra comprensión, y benevolencia hacia los demás que no tienen sus vivencias: su humor alegre.

No se enreda con sentimientos negativos que lo tocan de afuera.

No es de mostrar rasgos de tensión rígida ni descarga violenta. Tampoco tiene actitudes negativas hacia el entorno: como la rivalidad, las agresiones, la hostilidad, la envidia, el odio, etc.

No le da cabida a la ambición desmedida y afán de poder.Todo lo que se ha intentado esbozar aquí sobre el estado de ánimo alegre hay que considerarlo como un tipo ideal.

En la práctica están cerca los casos particulares.

La mayoría intenta aproximarse a la media normal (...)

 


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