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Edición Nº 20 - Año I  (Fragmento)
(temas desarrollados en el taller de la alegría)
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Patrones de conducta. Mandatos. Condicionamientos: socio - culturales - familiares
Los mandatos son ordenes que condicionan. La mayoría de ellos  no son  verbales; se van registrando en nuestra mente sin que lo advirtamos, por medio de procesos inconcientes y subconscientes.

Los mensajes y mandatos de los padres primero, se agregan los de los familiares más allegados, luego los del entorno: maestros, compañeros, etc., que se grabaron de manera indeleble en los archivos de nuestra mente. Y siguen ingresando mandatos de todo tipo a lo largo de la vida, a través de la televisión, otros medios, la moda, los códigos sociales que se imponen, gran parte de ellos nos hacen tender hacia el éxito o los fracasos. Son programas que se instalan en la mente. Permanentemente durante el día, o cuando dormimos, esos mensajes y mandatos resuenan en nuestro interior y nos condicionan. Se puede decir que nuestro inconsciente es como un disco que graba en cualquier momento, y siempre que es puesto en on se puede escuchar dicha grabación. Cuando vivimos una situación parecida a la registrada, se vuelve a actualizar un mandato, un condicionamiento, y lo repetimos.

Desde el nacimiento empezamos a internalizar patrones de comportamientos. Por ejemplo en nuestra actitud hacia el comer. Cuando llorábamos se nos daba de comer en lugar de cariño, o un juguete, o un juego compartido. Al volver a llorar se nos volvía a dar comida, y más comida. Y así se estableció una asociación, según la cual, la respuesta a cualquier necesidad fue comer.

Así que si uno tiende a comer por cualquier problema, no es difícil darse cuenta que de ahí proviene parte de la programación. Al mismo tiempo podemos aprender a cambiar dicho programa: el de comer, en lugar de comida podemos elegir satisfacer otra necesidad: ‘comer’ el contenido de un libro, disfrutar del placer de escuchar una música, contemplar un paisaje, realizar un deporte, una caminata...

El comportamiento actual nuestro, es en gran parte el resultado de vivencias que dejaron huellas en nosotros.

Muchas de las relaciones que creamos con los demás, son fruto de modelos de relación que vimos en nuestros mayores. Si de pequeños experimentamos desaprobación y rechazo, corremos el riesgo de que surja la tendencia de relacionarnos con personas que nos tratan mal, sin consideración por nuestra persona.

De lo contrario, si de niños fuimos tratados con aprobación y respeto, seguramente nos acercaremos a personas que nos tratarán de ese modo.

Es así como internalizamos patrones de conducta positivos y negativos. Y a cualquier edad aprendemos a hacer propios los modelos de conducta de otros o a deshacernos de ellos.

Un ejemplo de cómo  internalizamos un mandato o un condicionamiento. De Thomas Harris.

ACTO PRIMERO (En casa de la pareja)

La esposa ha cocinado un sabroso jamón al horno para su marido, por primera vez.

El (lo prueba).-Está exquisito. ¿Por qué le cortaste la punta?

ELLA.-El jamón al horno se hace así.

EL.-Eso no es cierto, yo he comido otros jamones asados y enteros.

ELLA.-Puede ser, pero con la punta cortada se cocina mejor.

EL.-¡Es ridículo!. ¿Por qué?

ELLA (duda).-...Mi mamá me lo enseñó así.

EL.-¡Vamos a casa de tu mamá!

ACTO SEGUNDO. (En casa de la madre de ella)

ELLA.-Mamá, ¡Cómo se hace el jamón al horno?

MADRE.-Se lo adoba, se le corta la punta y se lo mete al horno.

ELLA ( a EL)..-¡¿Viste?!

EL.-Señora, ¿ Y para qué le corta la punta?

MADRE (duda).-Bueno...el adobo...la cocción...¡Mi madre me lo enseñó así.

EL.-¡Vamos a la casa de la abuela!

ACTO TERCERO (En casa de la abuela de Ella)

ELLA.-Abuela, ¿Cómo se hace el jamón al horno?

ABUELA.-Lo adobo bien, lo dejo reposar tres horas, le corto la punta y lo cocino a horno lento.

MADRE (a EL).-¡¿Viste?!

ELLA (a EL).-¡¿Viste?!

EL (porfiado).-Abuela, ¿Para qué se le corta la punta?

ABUELA.-¡Le corto la punta para que pueda entrar en la asadera! ¡Mi horno es muy chico y no entra!.

Algunos patrones negativos:

Patrones de accidente. Hay personas que se accidentan frecuentemente: con la bicicleta, la moto, el automóvil, se caen de las escaleras, de los árboles, sufren descargas eléctricas, tropiezan al caminar y se caen. Según la psicología profunda, se trataría de mini suicidios.

Patrones de dramas. Las personas siempre padecen dramas , salen de uno y ya caen en otro. Si uno se cruza con alguien así en la calle y le pregunta ¿cómo estás? de inmediato empieza a contarle dramas: que se quedó el auto, que el perro se enfermó y gastó plata en el veterinario, que el chico sacó una mala nota, que se enfermó de gripe, la casa se agrietó, por la pared se filtra humedad...

Siempre que la vida de estas personas parece apacible, una voz interior les dice: " es raro que no tenga problemas, no puede ser que esté tan tranquilo, algo malo va a pasar", y sin tardar aparece otro drama: pierde el empleo, tiene que hacerse estudios médicos, le aplicaron una multa y todo vuelve a la normalidad.

Patrones de enfermedad. Alguien con un patrón de vida orientado a las enfermedades, se enferma cuantas veces puede. Algunas personas se enferman todos los lunes por la mañana. Padecen de gripe repetidas veces al año, pasan por diferentes dolencias y siempre tienen algo que las aqueja.

Cuando terminan la visita del último especialista, empiezan otra vez por el primero.

Patrones de quiebra económica. Hay personas que siempre están quebradas económicamente. Tienen problemas con el manejo del dinero. Cuando disponen de un dinero adicional encuentran la forma de deshacerse de él. Lo malgastan, compran mal. No pueden tener dinero en su poder. Para muchos puede funcionar como una droga, nunca es suficiente por que su relación con él es adictiva. Hay quienes derrochan todo de golpe y luego se autorreprochan, siempre dicen ‘nunca más’ y lo vuelven hacer. Están los que gastan en insignificancias o frivolidades para evitar tener dinero con el que podrían adquirir algo importante.

Piensan que la causa es externa, que la inflación, que el dinero no rinde como antes. No entienden lo que les ocurre.

 


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